En la enajenación de un negocio en el extranjero, las diferencias de conversión acumuladas que le corresponden se reclasifican del patrimonio neto al resultado cuando se reconoce la ganancia o pérdida de la enajenación.
En la enajenación de un negocio en el extranjero, las diferencias de conversión acumuladas que le corresponden se reclasifican del patrimonio neto al resultado cuando se reconoce la ganancia o pérdida de la enajenación.