En el reconocimiento inicial, Norvia, S.A. analiza tres contratos de una misma cartera. Contrato X: los flujos de efectivo derivados del cumplimiento son una salida neta de 30 euros. Contrato Y: margen positivo, y las hipótesis del caso muestran que ni siquiera un fuerte aumento de los siniestros lo volvería oneroso. Contrato Z: margen positivo, pero un aumento verosímil de los siniestros lo volvería oneroso (apreciación del caso). ¿Qué clasificación respeta los tres grupos mínimos?