Un contrato de ahorro prevé que, al fallecimiento del tenedor, el emisor pague el saldo de la cuenta más un capital adicional de 50.000 euros. En el escenario estudiado, que tiene sustancia comercial (hipótesis del caso), el capital adicional supera con claridad el valor actual de las comisiones cobradas por el emisor, que sufre por tanto una pérdida en valor actual en este contrato. ¿Qué se concluye sobre el riesgo de seguro?